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Impuro

¡Impuro! ¡Impuro! Fue un grito de advertencia y condena al mismo tiempo. Para advertir a la persona que se acerca al heraldo condenado, y para que ese mismo heraldo acepte el diagnóstico terminal: con toda su vergüenza, aislamiento, depresión, desesperanza y anestesia desfigurante, amputando progresivamente partes del cuerpo; tal era la carga de la lepra.

Mencionada por primera vez en Levítico 13:2, habla acerca de mucho más que la fisiopatología de una afección médica. Primero es lo natural y luego lo espiritual (1 Corintios 15:46); lo que significa que lo que vemos y entendemos es un paralelo de lo que sucede en un contexto espiritual. Causado por el organismo infeccioso Micobacteria leprae, se transmite por gotitas respiratorias a aquellos en contacto frecuente con personas infectadas. Las áreas del cuerpo más afectadas son la piel, los nervios, las extremidades y los ojos. La pérdida de sensibilidad puede conducir a lesiones e infecciones no detectadas que resultan en la amputación de extremidades. A lo largo de los años se han utilizado diversas terapias y con la investigación médica, la terapia farmacológica múltiple (TFM o en inglés MDT) ahora puede “curar” el síndrome clínico de la lepra, especialmente cuando se trata temprano.

Pero ¿cuál es el significado espiritual? ¿Es esa la lepra de la que habla la Biblia?

Pero ¿cuál es el significado espiritual? ¿Es esa la lepra de la que habla la Biblia? Si Dios: “el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo” (1 Juan 5:7) sólo hablan en parábolas (Salmos 78:2, Mateo 13:34, Marcos 4:34). ¿Cuál es el verdadero mensaje o la comprensión más profunda que el Espíritu Santo está tratando de comunicarnos con respecto a la lepra? 

Creo absolutamente que la enfermedad física de la lepra fue completamente y sobrenaturalmente curada por Cristo cuando estaba en la Tierra. El libro de Levítico, en el capítulo 13 y 14, describe la lepra y la reconoce como una “plaga”. La palabra “plaga” en hebreo,  es la palabra “nega” que significa tacto, golpe o afección, marca, herida o enfermedad; “como un toque de Dios”. (1) La lepra como marca, es la que revela algo dentro de nosotros mismos y de los demás, que ha salido a la superficie para ser juzgada. Sólo “Aarón el sacerdote y a uno de sus hijos los sacerdotes” podían venir para hacerse el diagnóstico (Levítico 13:1) y muchos criterios fueron evaluados para asegurar que la persona que está siendo examinada haya recibido la evaluación correcta; no muy diferente al de un médico. Por ejemplo, digámonos en el caso de la lepra, un especialista en enfermedades infecciosas puede ser el médico tratante. A pesar de la terapia múltiple (dapsona, rifampicina, clofazimina) “la lepra afecta actualmente a aproximadamente un cuarto de millón de personas en todo el mundo” (2). 

El estigma histórico y social asociado con la lepra es largo y doloroso. En la India, un país que presenta la mayoría de los casos donde se permite la discriminación legalmente con respecto a la denegación de las licencias de conductores, el montar en trenes, el postularse para cargos públicos y designio de motivos de divorcio (3). 

¡Ahora, considere el equivalente espiritual de Jesús, tener el poder de sanar y restaurar a alguien a su familia, relaciones, trabajo, y de nuevo en la sociedad en general! La lepra entonces es un símbolo de los defectos que tenemos en nuestras almas y Jesús vino a curarnos de esto para que podamos tener una relación restaurada con Él y el Padre aquí en esta tierra (Mateo 6:10).

La lepra entonces es un símbolo de los defectos que tenemos en nuestras almas y Jesús vino a curarnos de esto para que podamos tener una relación restaurada con Él y el Padre aquí en esta tierra (Mateo 6:10).

En Números capítulo 12 vemos cuando Miriam y Aarón “hablaron contra Moisés” la persona sustituta de Cristo. Esto enfureció al Señor que manifestó en Miriam la actitud leprosa que tenían hacia Moisés. En la Biblia, cada nombre habla del carácter y la función del mismo y se dice más de lo que la lectura superficial puede revelar. Miriam significa “rebelión” y Aarón significa “portador de la luz”. Así que ellos (Miriam y Aarón) se rebelaron contra la luz de Moisés (Moisés significa “sacado del agua”, es decir, revelación, Deuteronomio 32:2). Fue Moisés quien clamó por su sanación (Números 12:13). 

El proceso de su curación no fue instantáneo; tardó una semana (aún otro significado más profundo). Con respecto a la lepra natural, la terapia farmacológica múltiple (TFM o en inglés MDT) comprende un ciclo de seis meses de medicamentos para asegurarse de que las bacterias que causan la lepra sean eliminadas. En cuanto a lo espiritual es el Gran Médico, Jesús, quien aplica la medicina de la PALABRA en la combinación y dosis correcta para sanar el alma de los patrones leprosos de pensamiento, las actitudes e ignorancia acerca de Cristo, de los cuales conforman el pecado. El método de curación no es típico. El Señor tendrá que “escupir en su rostro…déjala ser excluida del campamento siete días” y luego tendrá una piel completamente nueva. Y eh aquí nuevamente, otro misterio de la medicina de la PALABRA: ¡La tomaré! Mi oración es que todos vallamos a “recibir con mansedumbre la Palabra implantada, que es poderosa para salvar nuestras almas” de la lepra.

¡Bendiciones!

El Dr. Roni.

Referencia:
1. Concordancia de la Biblia Strong’s / “peste” H5061
2. Wikepedia.org/lepra
3. Ibidem
4. Todas las referencias de las Escrituras: Version King James / Biblia del Rey Jacobo


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