Categories
Articles (Spanish) VOH Article

Los 144,000

 “Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de Él y el de su Padre escrito en la frente.”

(Apocalipsis 14:1).

Este pasaje de los ciento cuarenta y cuatro mil, que han sido marcados y sellados, ha causado mucha confusión entre los creyentes. La mayoría de las iglesias están de acuerdo con la idea de que son judíos de cada una de las 12 tribus, que son elegidos al final de la era. ¿Significa esto que cualquiera fuera de estas tribus no serán elegidos? ¿Quizáusted haya leído estas Escrituras y haya sentido confusión, o se haya  preguntado ¿cómo pudiera usted ser parte de ello si usted no es físicamente un judío? A medida que usted obtiene una comprensión más profunda de La Palabra, podrá ver quiénes son los ciento cuarenta y cuatro mil.

            El libro del Apocalipsis revela el carácter y la función de los ciento cuarenta y cuatro mil, y la elección del remanente. Como vemos los versículos con simbolismo espiritual, la interpretación literal ya no tiene sentido, y obtenemos un mejor entendimiento del verdadero plan de Dios. Apocalipsis 7 dice que estos ciento cuarenta y cuatro mil provienen de cada una de las 12 tribus de Israel. Cada nombre en hebreo habla de carácter y función, así que mientras había tribus físicas, cada nombre está realmente hablando de Su carácter. Si prestamos atención a la tribu de Judá, vemos que significa aquellos que adoran a Dios. ¿Cuántos pueden rastrear físicamente su linaje y saber de qué tribu provienen? Según Pablo, somos judíos espirituales y herederos según la promesa si tenemos una circuncisión del corazón, (ref. Romanos 2:29).

            Esto está señalando a aquellos que han sido inscritos en su frente con el nombre del Padre. Los sumos sacerdotes tenían la inscripción YHVH en sus coronas, pero los verdaderos sumos sacerdotes al final de la Era son aquellos quienes hayan sido sellados por Elías. ¿Por qué tienen que ser sellados por Elías? Malaquías 3 y 4, nos dice que Él está enviando a un mensajero para preparar el camino antes de su segunda venida. La revelación debe ser dada a conocer por este mensajero que viene en el espíritu de Elías. El mensajero es enviado para preparar al remanente revelando los misterios y secretos del Reino.

La palabra griega para misterio es Mustērion, significa algo oculto que tiene que ser revelado, o las cosas ocultas de Dios dadas solo a los elegidos. [1]

 “Cantaron un cántico nuevo ante el trono [de Dios], ante los cuatro seres vivientes y ante los ancianos [del Sanedrín Celestial]. Nadie podía aprender [a cantar] esa canción, excepto los 144.000 que habían sido rescatados (comprados, redimidos) de la tierra”,

(Apocalipsis 14:3 AMP).

Te estarás preguntando ‘ ¿qué es esta nueva canción? ¿es algo que aprendemos cuando llegamos al cielo? El cántico es una referencia al cántico de Moisés (Deuteronomio 32). Este cántico es el cántico de la restauración, que viene a través de la enseñanza reveladora, que dice:

“deja que mi enseñanza caiga como la lluvia”,

(ref. Deuteronomio 32:2).

Esta es la canción de los vencedores, aquellos que han sido redimidos, o comprados de nuevo. Ellos han dejado el lugar de las limitaciones, y el ser gobernados por la naturaleza bestial, y ahora están cruzando hacia la tierra prometida donde tomarán autoridad y dominio en su mente.

            Las Escrituras dicen que son vírgenes, hombres no profanados por mujeres. ¿Cómo vamos a encontrar ciento cuarenta y cuatro mil  varones vírgenes, de cada una de las 12 tribus de judíos? Si esta escritura es tomada literalmente, entonces las mujeres son excluidas. Este tipo de entendimiento ha llevado a muchos a creer y enseñar incorrectamente que las mujeres no pueden ser elegidas por Dios. Esa es una interpretación falsa, ya que el Señor usó a muchas mujeres a través de la Biblia. Una virgen es aquella que no ha tenido relaciones sexuales. Si vemos espiritualmente que la semilla es la Palabra de Dios, (ref. Lucas 8: 11), entonces las vírgenes son aquellas que no han recibido la semilla de Dios. Simplemente, aquellos cuyas mentes no han recibido, o no han sido impregnadas por, la revelación de la palabra. El sistema religioso no tiene la verdadera semilla de Dios porque han dejado las enseñanzas reveladoras. Por lo tanto, no están casados con el verdadero Cristo, sino que se han convertido en la ramera del Libro de Apocalipsis, y serán destruídos. Por lo tanto, este grupo de 144,000 son aquellos que no han sido profanados por mujeres, la Iglesia falsa, ni han tomado sus falsas semillas o doctrinas.

            Los ciento cuarenta y cuatro mil han sido llamados a salir del sistema religioso para ser marcados por Elías. El espíritu de Elías viene trayendo las enseñanzas para revelar los misterios del Reino. ¿Cuáles son esos misterios? En 1 Corintios 2:7, Pablo dijo que vino proclamando “la sabiduría de Dios una vez escondida [de la comprensión humana], pero revelada a nosotros por Dios, [La sabiduría] que Dios diseñó y decretó antes de las edades para nuestra glorificación [para que nos lleve a la gloria de Su presencia].

“Él continúa diciendo que Dios retiró el velo y reveló a través de Su Espíritu Santo, como el Espíritu lo busca todo, incluso las cosas profundas de Dios [los consejos divinos y cosas ocultas aún más allá del escrutinio del hombre]”,

(ref. 1Corintios 2:9).

            Los ciento cuarenta y cuatro mil también son llamados las primicias de Dios. ¿Qué es una primicia? A menudo se refiere a la primera de las cosechas del fruto que se ofrecía a Dios. Los frutos que maduraran ‘primero’, o antes del resto de la cosecha.

La palabra hebrea “rosh” se refiere a la cabeza, el jefe, la cima o a una elección, o a lo mejor. [2]

“pero ahora Cristo ha resucitado de los muertos, y es primicia de los que durmieron ” (1 Corintios 15: 20).

La palabra griega para primicias aquí es “Aparche”, que significa: personas superiores en excelencia a otras en la misma clase. [3]

las primicias son lo mejor de lo mejor. Ellos no han sido contaminados con falsas enseñanzas, por lo tanto, son inocentes y sin culpa ya que han recibido sabiduría y conocimiento para madurar antes que los demás. Los primeros frutos, o el remanente, saldrán  y prepararán el resto de la cosecha enseñándoles los misterios del Reino.

            Estos ciento cuarenta y cuatro mil hablan de la novia de Cristo, La Nueva Jerusalén, o la esposa del Cordero. Los que han sido preparados por Elías, y ahora están vestidos con las ropas de boda de lino fino, (ref. Apocalipsis 19: 7). Esas vestiduras son las que los sumos sacerdotes llevaban en el Lugar Santísimo; simbólicamente, hablan de aquellos que están vestidos con el entendimiento correcto en sus mentes. La nueva Jerusalén no es una ciudad física que desciende del cielo, sino aquellos quienes arrojan (enseñan) las lluvias de la restauración. Cantan La Canción de Moisés como se mencionó anteriormente. Las medidas de la nueva Jerusalén son 12×12, lo que equivale a 144; los cimientos están decorados con las mismas 12 piedras que se encuentran en el efod del sumo sacerdote. La nueva Jerusalén que desciende del cielo está vestida en la gloria de Dios, (ref. Apocalipsis 21: 11). Estas son personas que sus mentes han sido perfeccionadas y que han recibido un cuerpo glorificado para convertirse en el templo que albergará la gloria de Dios.

            La verdad en la comprensión de los 144,000 no se encuentra en la descripción literal ni ennúmero. El número del remanente que sale del sistema religioso es pequeño, como Jesús los llama el “rebaño pequeño”.

Judas 1:14 dice,

“Y Enoc, el séptimo desde Adán, profetizó también acerca de estos hombres, diciendo: He aquí, el Señor viene con sus santos por millares.”

La verdad es que muy pocos de la Iglesia realmente van a hacerlo. Jesús dijo al final,

“No todo el que Me dice ‘señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos…Y entonces les declararé: nunca os conocí; apartaos de Mí, ¡obradores de iniquidad!”

(Mateo 7: 21,23).

Los que han sido sellados y consagrados, las primicias a Dios, están siempre con Él al sonido de la trompeta final. Estamos en un tiempo cuando la última trompeta está sonando, y Dios ahora está eligiendo a sus ciento cuarenta y cuatro mil, quienes, junto con los muertos en Cristo, están a punto de ser resucitados en la gloria de Dios. Al ver el entendimiento más profundo de la palabra, ahora puedes discernir si estás siguiendo a un verdadero Elías. ¿Estás recibiendo el aceite para estar preparado para ser parte de los ciento cuarenta y cuatro mil?

Referencia:

1. Diccionario Bíblico  Thayer-G3466 Mustērion

2. Diccionario Brown Driver Briggs-H7218 Rosh

3. Diccionario Bíblico  Thayer – G536 Aparche



Compartir Ahora